07 octubre 2007

Keanu Reeves y un maestro de Fung Fu en el GP de China

Cuando escuchas su nombre piensas en largas gabardinas de cuero y te transladas al interior de Matrix, donde nuestro ilustre personaje encarnaba la figura de un elegido muy peculiar, Neo. Pero caminando por la parrilla de salida como huésped de Honda en Shangai, Keanu Reeves viste unos sencillos pantalones vaqueros, camiseta y zapatillas deportivas y lejos de parecerse a ese héroe, relajado y decidido, él parece divertirse. No obstante, seguía habiendo a su alrededor esa aureola que envuelve a las superestrellas de Hollywood.

“Siempre he deseado competir en la Fórmula 1, desde que era un pequeñajo” comentaba Reeves a la prensa. “Allí en los E.E.U.U., incluso, me levanto temprano para mirar las carreras de Fórmula 1 por la televisión, así que me sentí muy contento de que el equipo aceptase mi petición venir y ver una carrera. Me he tomado mi tiempo para mirar detenidamente el coche y todos sus componentes muy de cerca, neumáticos, motor y por supuesto la telemetría. Nick Fry incluso me dio la oportunidad de sentarme en el coche, dándome la oportunidad de saber que se siente metido en ese angosto agujero."

“¿Qué es lo que más me fascina? Ahora podría decir algo sobre tecnología y precisión, pero la verdad es más simple: poder ir deprisa. Pero yo también veo una belleza estética en estas máquinas, he aprendido mucho sobre la tecnología empleada por estos coches, comprendiendo mejor como estos coches son capaces de rodar tan rápidos en estas pistas tan reviradas, y todo ello gracias a mis anfitriones. Y sí, ciertamente hay una parte de mí que quisiera poder conducir estos vólidos. Hoy ha sido una gran experiencia y espero que ésta no sea la última vez que pueda estar en una carrera de Fórmula 1 porque, esto parece una novela de suspense. ¡Es mucho mejor que verlo por televisión!”

Por muchos años lo conocimos como a un monje Shaolin en búsca de la paz interior en la serie Kung Fu de la televisión. Y parecía que había desaparecido de nuestras vidas, cuando David Carradine, fue redescuvierto por Quentin Tarantino dándole mucha presencia en sus películas de Kill Bill. Ahora Carradine ha vuelto a los negocios - con seis películas en desarrollo - y volviendo a China, visitando el paddock de Shangai.

“Todo esto de la Fórmula 1, de alguna manera tiene mucho que ver con el mensaje de la serie de Kung Fu: no te distraigas bajo presión extrema, cree en tí mismo y siente la fuerza fluir dentro de ti. Tiene todos los elementos necesarios para ser un gran espectáculo.”

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