21 mayo 2008

Gran Premio de Mónaco 2008 - Especificaciones técnicas

El apartado técnico adopta un singular protagonismo en esta carrera del calendario de la Fórmula 1, todo un reto para los ingenieros por conseguir afinar sus vehículos para lograr el máximo rendimiento en todo el circuito urbano. Es un lugar implacable, y obtener el máximo rendimiento de los R28 por sus sinuosas calles, requerirá una inusual puesta a punto y la máxima concentración por parte del piloto.

Como se trata del asfaltado convencional de una calle, la adherencia de la pista es bastante baja, sobre todo en la primera parte del fin de semana, pero llegado el domingo, la pista tendrá depositada bastante goma desprendida de los coches que realizarán los entrenamientos previos a la carrera. Renault describe, para www.formula1.com cómo afrontará la carrera de Monte Carlo.

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La pista:
 
Las carreteras del Principado pueden parecer lisas a los mandos de una coche de carretera, pero lo cierto es que para un Fórmula 1 tiene gran cantidad de baches que hacen que las suspensiones de un Fórmula 1 sufran bastante. Para hacer frente a las variaciones en la superficie de la pista, se modifica la altura del chasis, entre los 5 y 7 mm. Los caminos públicos son también muy cambiantes y resbaladizos, especialmente en las zonas donde hay pintura de marcas viales.

Suspensión:

Con el fin de maximizar el agarre del coche, el equipo utilizará una configuración de suspensión más blanda de lo normal. La bacheada superficie hace que sea necesario que las ruedas puedan moverse con independencia para hacer frente a los golpes, y suavizar los deslizamientos. El objetivo fundamental es dar al piloto una posición neutral, así puede mantener un control estable del vehículo durante todo el trazado.

Aerodinámica:

Mónaco exige los más altos niveles de "downforce" de la temporada. Contrariamente a la creencia popular, de que las curvas no son la mayor ventaja para los pilotos, ya que muchas de ellas se toman a velocidades tan bajas que el agarre mecánico adopta una mayor importancia. Por el contrario, el rendimiento extra de los coches se consigue en las aceleraciones y frenadas, así que mantener el coche estable en las curvas es una buena garantía para tener una buena salida de las curvas.

El ángulo de dirección:

La famosa horquilla en el Grand Hotel es la curva más cerrada del año, junto con el giro brusco en la Rascasse. Mónaco exige el ángulo de dirección más alto de la temporada, unas dos veces más que cualquiera de las curvas del circuito de Montmeló. Así, en Mónaco, la suspensión delantera se dedica para garantizar la ausencia de bloqueo en la dirección.

Neumáticos:

Mónaco no es un circuito particularmente exigente con los neumáticos, ya que se trata de un circuito bastante lento debido a su naturaleza. En este sentido, Bridgestone suministrará los compuestos con los rangos más blandos (blando y super-blando), lo ayudará a obtener una buena tracción en las curvas de más baja velocidad.

Caja de cambios:

Se trabaja con una relación de marchas cortas en este circuito con el fin de optimizar la aceleración, y sacar el mejor provecho del motor a velocidades lentas. La caja de cambios tendrá que hacer frente a 53 cambios de marcha por vuelta, un total de casi 4150 en la carrera.

Motor:

En este apartado puede parecer que Mónaco es el circuito menos exigente del año, ya que sólo el 45 por ciento de una vuelta se pisa el acelerador a fondo. Nada más lejos de la realidad. La accidentada superficie hace que el motor puede subir de revoluciones más fácilmente, ya que, en ocasiones, las ruedas pierden el contacto con el suelo. Un motor poco castigado y una buena tracción son sumamente importantes.

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