15 noviembre 2010

Vettel Campeón del Mundo de Fórmula 1 2010

Cuando el piloto de McLaren, Lewis Hamilton, ganó el título de pilotos en 2008, su entrada en la historia de la Fórmula 1 le convirtía en campeón del mundo de Fórmula 1 más joven de la historia. Apenas dos temporadas después, Sebastian Vettel, piloto de Red Bull, ha eclipsado incluso a Hamilton, ganando el título de Capeón del Mundo de Fórmula 1 en 2010, a los 23 años y cuatro meses de edad, unos cinco meses más joven que Hamilton, cuando consiguió el título en 2008.



Es un logro notable, y aún más notable si tenemos en cuenta que hasta la carrera de Yas Marina todavía había cuatro pilotos con opciones a conseguir la corona de pilotos. Y no sólo Hamilton, y el dos veces campeón Fernando Alonso, sino el mismo compañero de equipo de Vettel, Mark Webber. Conseguir un título a una edad tan temprana es todo un logro, pero hacerlo tras derrotar a pilotos de esta talla lo convierte en una gran azaña.

Por supuesto, una de las mejores armas de Vettel ha sido el coche. El RB6 ha sido la máquina perfecta desde el comienzo del campeonato en Bahrein, y la mayoría de equipos han estado luchando por mantenerse a la altura de estos coches desde el comienzo. Vettel se ha sido particularmente rápido los sábados, consiguiendo un total de 10 pole positions y cuatro posiciones más en la primera fila.

Su compañero de equipo Webber, con el mismo coche ha conseguido esta temporada cinco poles y otras siete posiciones más de primera fila. Así que parece que, aunque el dúo de Red Bull tenía la misma maquinaria a su disposición, Vettel ha tenido cierta ventaja, al menos los sábados. Pero esta temporada no ha sido coser y cantar para el joven alemán.

Pudo haber conseguido la pole en Bahrein, pero una bujía defectuosa arruinó sus opciones. En la siguiente carrera en Australia otro fallo técnico, esta vez un disco de freno defectuoso, arruinó lo que debería haber sido otra victoria cómoda, enviándolo fuera de la carrera.

En Malasia su suerte por fin pareció haber cambiado, consiguiendo su primera victoria del año. La lucha por el título era posible. Pero no iba a ser una racha duradera, pues en la siguiente carrera en China, una mala elección de neumáticos le costó un triunfo por segunda vez consecutiva y finalmente terminó sexto.

Fácilmente podría haber perdido las ganas de luchar. Pero no lo hizo, y con una determinación superior a sus años, luchó contra la adversidad en España. Cuando sus frenos delanteros empezaron a fallar en la carrera de Barcelona, tuvo que rodar con cuidado para subir al podio en tercera posición. Un logro excepcional. Para entonces, sin embargo, Webber parecía tener ventaja, ganando la carrera española y el Gran Premio de Mónaco.

Vettel, necesitaba una victoria. Pero la siguiente carrera acabaría en desastre, incluso algunos dijeron que fue un intento temerario adelantar a Webber que era líder en Turquía, con la colisión de ambos coches. Como resultado del encontronazo, Vettel se retiró y Webber siguió tercero. Desde ese momento, la relación entre los compañeros de equipo era tensa. Y Ferrari y McLaren estaban listos y esperando para recoger los pedazos de la batalla entre compañeros.

Canadá terminó con Vettel y Webber fuera del podio, los problemas técnicos azotaron a los Red Bull una vez más. Pero en Europa, Vettel finalmente volvió al camino de la victoria, consiguiendo su segundo triunfo del año en Valencia. Pero todavía quedaba una controversia más por venir en Silverstone, donde Red Bull tuvo una nueva versión del alerón delantero del RB6 de Webber y sin embargo se lo instalaron a Vettel para la calificación. Un irritado Webber consiguió la victoria a pesar de todo, aunque Vettel demostró verdadero espíritu de luchar consiguiendo un séptimo puesto a pesar de un pinchazo en su neumático trasero izquierdo.

En Alemania, el destino, una vez más conspiraró contra Vettel donde los Ferrari se hicieron con un doblete, aunque el tercer puesto del alemán limitó los daños, y le permitió empatar en puntos con Webber. Luego, en Hungría, a pesar de partir desde la pole, su error al regresar el coche de seguridad a los boxes le hizo recibir un drive-through que le hizo perder más de 10 posiciones. Y así, una victoria casi segura se convirtió en otro tercer puesto.

Y las cosas no fueron mejor en Bélgica, donde Vettel se vió penalizado con otro drive-through tras verse envuelto en el incidente de carrera que dejó fuera a Button. Posteriormente una colisión con Liuzzi le obligó a terminar la carrera en la vuelta 15. Estaba lejos de convertirse en campeón y se ganó el apodo de "chico accidente". Pero a sus 23 años de edad, no dejó que la mala prensa le afectara, y en lugar de ello, sacó el talento suficiente como para terminar cuarto en Italia, pese a un problema en sus frenos. Una carrera más agresiva en Singapur le llevó hasta el segundo lugar aumentando sus puntos en el campeonato.

Pero habían pasado tres meses desde su última victoria, a pesar de sus tres poles, y las sucesivas victorias de Alonso hicieron que el español se convirtiera en un aspirante al título. Para mantenerse en la pelea el alemán tenía que ganar en Japón y eso es lo que hizo precisamente, controló la carrera de principio a fin.

Estaba a punto de ganar otra vez en Corea antes de que un fallo en su motor Renault lo dejara fuera de carrera a solo dos vueltas para el final. Vettel podría haber quedado fuera, pero con Webber también retirado, todavía tenía una oportunidad, y no la desaprovechó en Brasil. Perdió la pole, pero después de su arriesgado adelantamiento al Williams de Nico Hulkenberg en la curva uno, que nunca fue impugnada, Vettel gaón la carrera, seguido de Webber, consiguiendo así el primer campeonato de constructores para Red Bull, y aún quedaba una carrera.

Vettel llegó a Abu Dhabi con un dilema moral. Después de Interlagos, Alonso tenía 246 puntos, Webber 238 y Vettel 231, y sabía que si todo terminaba como lo había hecho en Brasil (primera Vettel, Webber segundo y Alonso tercero) sería Alonso, quien se llevaría el título. Y en la preparación para la carrera los medios de comunicación repetían la pregunta de un modo incesante ¿Estaría Vettel dispuesto a apartarse a un lado por el bien de Webber y del equipo?

Pero no tedría que tomar esta decisión. Desde su posición dominante de la pole del sábado, a su actuación durante la carrera del domingo, Vettel controló todo el fin de semana de Abu Dhabi, e hizo todo lo necesario para asegurarse el título. Era muy consciente de que no sólo dependía de sí mismo. Con su déficit de puntos, necesitaba que Alonso y Webber se quedasen en el camino, y lo hicieron. Webber quedó quinto en la parrilla en la calificación, mientras que Alonso no pudo encontrar la forma de adelantar al Renault de Vitaly Petrov durante la carrera.

Así que el único contendiente que no había estado a la cabeza del campeonato en ningún momento se convitió en el campeón. Vettel fue el primero en admitir que ha sido una temporada complicada. Ha habido varios errores y un montón de críticas de los medios de comunicación. Además de que también tuvo su parte las cuestiones técnicas con las que hubo que lidiar toda la temporada. Pero lo más importante, continuó ganando puntos. ¡Enhorabuena Sebastian!
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