09 junio 2014

Williams FW36 - Los frenos de Montreal

Montreal es el circuito del calendario de la temporada más exigente con los frenos. Cinco grandes frenadas en cada vuelta, significa que la refirgeración de los frenos es el mayor quebradero de cabeza para los ingenieros. Cualquier solución compromete el comportamiento de los Fórmula 1, mucho aire para refrigerar los frenos supone pereder aderencia, así que el secreto está en encontrar el equilibrios correcto. 


En los últimos años la evolución de los materiales ha permitido que los discos y las pastillas de frenos de carbono soporten más calor que antes y en Canadá éstos pueden superar temperaturas de 1.000 grados Celsius. Si se aprecia un exceso de polvo negro de los frenos procedente de las ruedas, significa que los discos y las pastillas se están desgastando, una señal de que el coche podría empezar a tener problemas.

En el Williams hay un conducto (flecha superior azul) que va de la parte superior del disco hacia el conducto principal del freno para conseguir algo de aire (flechas azules a la derecha) hacia el exterior de la pinza del freno (las pequeñas flechas azules punteadas muestran trayectoria del flujo de aire). Es muy importante enfriar la pinza del freno, sino el fluido hidráulico dentro de la pinza hervirá. Si esto ocurre, el pedal de freno tendrá mucho recorrido y una sensación muy esponjosa al presionarse, y en Montreal, con velocidades de más de 330 km/h, esto es lo último que desearías.
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