22 enero 2015

Repaso a las hazañas de Alonso en Ferrari (Parte 3)

Y seguimos con la tercera entrega de las "Hazañas de Alonso en Ferrari" para hacer un rápido repaso por los mejores momentos del español a los mandos de los coches más emblemáticos de la Fórmula 1.

Calma en la tormenta, Malasia 2012


"Fue una carrera increíble que nunca hubiese apostado por que ganaría con todos los problemas que hemos tenido, conseguir esto es algo extraordinario!" Es lo que el propio Alonso atestiguada, pues las expectativas de Ferrari eran bajos para conseguir un triunfo en Malasia. El equipo había tenido una pretemporada que no pronosticaba buenos resultados, mientras que un arranque discreto en Australia, y un noveno puesto en la calificación de Malasia, añadían una prueba más de que el coche de ese año estaba fuera de ritmo. Pero a medida que la lluvia cayó el domingo en Sepang, Alonso floreció. Era quinto al final de la primera vuelta, y después de una parada de una hora debido al empeoramiento de las condiciones, continuó ganando en una combinación de adelantamientos incisivos y estrategia inteligente hasta que se puso al frente y comenzó a alejarse del resto. Hubo un giro final, sin embargo: la pista comenzó a secarse, y el Sauber de Sergio Pérez comenzó a acortar las distancias rápidamente, su coche, mucho más rápido que el Ferrari en seco no tardo demasiado en ponerse a la zaga del español. Pero Alonso estuvo medido a la perfección en la defensa del puesto, ganando una victoria poco probable en una de las carreras más notables en la historia reciente de la F1. También fue su vigésimo octavo triunfo en carrera, lo que le llevaba al quinto lugar en la lista de victorias de todos los tiempos.

Baño de lágrimas, Valencia 2012


Siete ganadores diferentes desde el comienzo de la temporada, en las siete carreras disputadas hasta entonces, un comienzo sin precedentes en la F1 se dió en la temporada 2012. Y sería Alonso el encargado de cambiar la tendencia en Valencia al convertirse en el primer ganador que repetia victoria en esa temporada. Partiendo en el undécimo puesto de la parrilla, Alonso llegó hasta el cuarto puesto en una combinación de salida rápida y agresividad en las primeras vueltas. Alcanzó la tercera posición gracias a las paradas en boxes, y llegó hasta el segundo lugar con un pase excepcional por el exterior al Lotus de Romain Grosjean en la curva 1 tras un coche de seguridad en pista. Sería el paso decisivo: momentos después Sebastian Vettel se retiraba de la carrera, y Alonso se movía a una ventaja de la que no renunciaría, retomando el liderato del campeonato en el proceso. Lo que siguió mostró lo mucho que había significado: Alonso bajó de su coche para celebrar con los fans en la vuelta tras la bandera a cuadros, envuelto en la bandera española, después, no pudo contener las lágrimas en el podio.

- Continuará - 
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