07 octubre 2007

China 2007 - La Crónica

Lewis Hamilton comenzó el día con 12 puntos de ventaja y ha terminado con un viaje a la grava. Su salida de pista en la entrada a boxes, le ha costado quedarse con una ventaja de solamente cuatro puntos de Fernando Alonso y a siete de Kimi Raikkonen. El Gran Premio de China ha sido un verdadero desastre para el inglés y, quizás, para sus esperanzas de conseguir el campeonato.

Lo único que podría haber sido peor para Hamilton es que su compañero Alonso hubiese ganado la carrera, pero no ha podido ser. La carrera se la ha llevado Raikkonen que ha hecho una magnífica conducción. Y es que las 20 vueltas en que Massa ha mantenido retenido a Alonso, le han pasado factura para haber podido optar a la victoria.

Alonso consiguió superar a Felipe Massa consiguiendo un virtual tercer puesto, que con la retirada de Hamilton se convertiría en segundo. Esta situación propicia que en el Próximo Gran Premio de Brasil, la lucha por el título tenga tres posibles aspirantes dentro de 15 días. Hamilton tiene 107 puntos, y Alonso ahora está con 103, mientras que Raikkonen les sigue desde muy cerca a 100. Igual que en la última carrera de 1986, cuando los favoritos Nigel Mansell, Alain Prost y Nelson Piquet, llegaron también a la última carrera con opciones al título.

La carrera comenzó bien para Hamilton. La lluvia que cayó antes de que diera comienzo la prueba obligaba a todos a optar por Bridgestone neumáticos mixtos de agua, y con gran destreza el británico abrió 10 segundos de margen para cuando tuvo que hacer su primera parada programada en la vuelta 15. En el momento de la entrada Raikkonen empezó a tirar, hasta que tuvo que realizar su parada en la vuelta 19. Hamilton, sin embargo, conducía rápidamente para volver a tomar el liderato de la carrera. Inmediatamente detrás Massa y Alonso llevaban a cabo su particular batalla. En esta etapa, los cuatro corredores de cabeza no hicieron cambios de neumáticos en la primera parada, manteniendo los mismos con los que comenzaron la carrera.

La lluvia prevista no hizo acto de presencia, pero calleron algunas gotas más en la vuelta 26, y Raikkonen acortaba la distancia que lo separaba de Hamilton hasta colocarse a 4.6s del británico. Para la vuelta 28 ya se encontraban en un mano a mano, pero el McLaren tuvo un ligero derrape en una de las curvas, momento en que el de Ferrari aprovechó para colocarse en primera posición. Precisamente Hamilton había comentado el día anterior que las características de la pista favorecían más al desgaste de ruedas en el caso de Ferrari. Durante las siguientes vueltas, el británco luchó en todas las curvas por volver a recuperar la posición antes de entrar a boxes para su parada programada en la vuelta 31. Pero para entonces sus neumáticos ya estaban demasiado castigados, Hamilton resbalaba en la curva a izquieras que hay en la entrada a boxes, dejando su coche parado sobre la grava del exterior. No había escape. Su carrera había terminado, y las posibilidades de Raikkonen y Alonso se incrementaban notoriamente.

Ahora la carrera se convertía en una lucha entre Alonso y los dos Ferraris, para cuando Hamilton se retiró Alonso ya había conseguido rebasar a Massa apurando la frenada en una de las curvas, para salir con mas aceleración de ella, un adelantamiento de maestro. Desde ese momento el español se lanzaría en persecución de Raikkonen sin demasiado éxito, para llegar así al final de carrera: Raikkonen, Alonso y Massa.

El cuarto lugar correspondió a Sebastian Vettel, que compensó su gafe de Fuji, realizando una excelente carrera. Él consiguió tener suerte con la estrategia a una sola parada que el equipo había preparado para él, llegando a tener que preservar combustible para las últimas vueltas. Así Toro Rosso consiguió sus primeros puntos oficiales de la temporada. Jenson Button hacía su mejor carrera de la temporada marcando incluso algunas de las vueltas rápidas de la carrera. Tras el cambio de neumáticos a compuestos secos y blandos, el británico de Honda consiguió mejorar mucho su rendimiento, y entrando a meta en quinto lugar.

Por detrás llegaba el otro Toro Rosso de Liuzzi, que ha diferencia de Vettel, su estrategia a dos paradas lo dejó en un puesto menos óptimo, teniendo en cuenta que él salía desde la cuarta posición de la parrilla de salida. Nick Heidfeld llegó en séptimo lugar después de tener una salida de pista cuando las condiciones climatológicas cambiaron, cruzaba la línea de meta un segundo más atrás que el Toro Rosso. Su compañero Robert Kubica, que estaba haciendo una buena carrera, con opciones a la victoria después de que Raikkonen y Alonso hicieran sus paradas finales, su BMW Sauber tuvo la cuarta avería en el sistema hidráulico en lo que va de fin de semana.

En octavo lugar acababa David Coulthard de Red Bull, que apartó al Renault de Heikki Kovalainen de los puntos. Detrás de ellos, Marck Webber en el otro Red Bull tuvo la otra lucha con Giancarlo Fisichella, y así se emparejaron los coches de estas dos escuderías para librar las batallas por las posiciones intermedias.

Alexander Wurz era duodécimo para Williams, una vuelta menos, en una carrera que lo llevó como si de un balancín se tratara arriba y abajo en las posiciones, precisamente por que él fué el primer piloto en montar neumáticos de seco. Incluso, en algún momento de la prueba llegó a fijar la vuelta más rápida. Tras él llegaron Jarno Trulli de Toyota, Takuma Sato de Super Aguri y Rubens Barrichello de Honda, Nico Rosberg dos vueltas más atrás y Sakon Yamamoto con tres vueltas de retraso.

Además de Kubica y de Hamilton, las retiradas incluyeron a Ralf Schumacher de Toyota, que chocó con Liuzzi, Adrian Sutil que estrellaro su Spyker en la curva final, y Anthony Davidson sufría un problema mecánico en su Super Aguri.

Si esto se tratase de un guión de Hollywood, no podría haber panorama mejor para el final del campeonato del mundo, ahora, Hamilton, Alonso y Raikkonen se la tendrán que jugar todos a una, en la carrera de Interlagos en Brasil, dentro de dos semanas.

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